No a todos los designios de Dios se le encuentra una explicación lógica. Como “Gran Yo Soy”, El hace como quiere, cuando quiere y a la manera que quiere. Nada de cuanto hace el Señor es por capricho o al azar; todo es por amor, con justicia y en Su misericordia.

La Palabra de Dios registra muchos hechos propiciados por el Creador, que según la mente humana no tienen sentido, o quizás les parezca cruel o inhumano, pero nunca es así.

El Padre en su soberanía sigue siendo bueno y Sus pensamientos son más altos que los nuestros y Sus caminos diferentes a los nuestros; Él nos creó y sabe de la manera que debe tratar con la humanidad. Hay situaciones y procesos demasiado fieros según nuestra opinión, que nos es necesario vivir para perfeccionar su obra en nosotros o para darnos una lección de vida. Por eso debemos conocer al Señor a tal punto, como para saber cuándo es El, el enemigo, o nosotros mismos que lo provocamos; pues solo así podremos asumir posiciones, plantear estrategias y tomar decisiones. Este es un llamado a crecer, a mantenernos rendidos a los pies de Cristo y a actuar con sabiduría según los tiempos proféticos que vivimos.

Dice Isaías 45:6,7

Para que se sepa desde el nacimiento del sol, hasta donde se pone, que no hay más que yo; yo Jehová, y ninguno más que yo, que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo la adversidad. Yo Jehová soy el que hago todo esto.

Por: Yarahi Williams